viernes, 6 de agosto de 2010

Los celos: un sentimiento peligroso

Los celos pueden destruir las relaciones más armoniosas, ya que la realidad da paso a la fantasía, lo que lleva a muchas personas a cometer actos sin sentido. Según los expertos, los celosos, tienden a controlar los pasos y limitar la libertad de la persona amada, invadiendo su privacidad.

Para Vera Iaconelli, psicoanalista del Instituto Sedes Sapientiae, con Maestría en Psicología de la USP y coordinador del Instituto de Psicología General Perinatal, la persona debe ir consiguiendo a lo largo de su desarrollo, una estructura psíquica que le permita hacer frente de forma cada vez más madura, con estas emociones.

Los celos son muy peligrosos y pueden tener graves consecuencias. "Cuando un hombre se suicida, por ejemplo, debido a que su demanda de amor no fue correspondida, podemos suponer graves dificultades antes de que esta relación fuese el detonante de la muerte", afirma la experta.

"Todos sufrimos rechazos, frustraciones, miedos, celos, envidia. En este sentido, no existen personas mejores o peores. La cuestión es cómo cada uno de nosotros con la formación recibida desde la infancia, es capaz de manejar estas emociones. El individuo debe ir adquiriendo, a lo largo de su desarrollo, una estructura psíquica que le permite hacer frente de forma cada vez más madura con estas emociones ", destaca Vera Iaconelli.

Para la psicoanalista, el sujeto asume que es mejor matar o morir que vivir sin el otro es porque se está poniendo este otro en un lugar omnipotente. La especialista añade que, en este caso, no importa el deseo de la persona "amada", sólo el deseo del suicida u homicida. La persona "amada" es sólo un depositario de la demanda de amor imposible de alcanzar. Es un objeto de "amor" que debe ser poseído y sus deseos no se deben respetar.

jueves, 5 de agosto de 2010

En busca de un príncipe encantado

Mucho se escucha hablar que el hombre perfecto, sólo se puede ver en la ficción, pero aun así, muchas mujeres albergan la esperanza de encontrar a su príncipe encantado. Pasan los años y no pasa nada. El sueño de contraer matrimonio no se realiza y se ve más y más distantes.

Por supuesto que querer encontrar a alguien compatible es natural y debe ser considerado, pero rechazar pretendientes simplemente porque él no posee todas las cualidades idealizadas puede ser la razón de muchas, que después de tantos años, todavía están solos.

"¿Cuántas mujeres que tienen un matrimonio feliz pueden decir que, de hecho, encontraron el hombre perfecto? Sinceramente, ninguna. Los seres humanos jamás podrán ser perfectos por más que lo intenten", explica Cristiane Cardoso, autora del libro "Mejor que comprar zapatos".

Tenga en cuenta que, por mucho que insista es imposible encontrar a alguien perfecto, una persona llena de cualidades. No hay necesidad de ir muy lejos, haga un análisis y vea si usted es perfecta.

"La mujer que piensa que hay un hombre perfecto preparado para ella, no está siendo ni un poco realista. Muchas mujeres confunden compañero perfecto con el hombre perfecto - y estos nada tienen que ver", afirma la escritora.

Según Cristiane Cardoso, para tener una relación armoniosa es importante para la pareja se complete y supere todas las diferencias. "Mi esposo y yo somos muy diferentes uno del otro y, sin embargo, nos complementamos. No se trata de ser perfectos, de ningún modo", añade.

La ansiedad, obstaculiza en la búsqueda de un compañero, pero cerrarse para el mundo simplemente por no haber encontrado a la persona perfecta es también muy malo. Lo ideal es ser equilibrada y creer que Dios, más que nadie, quiere hacer de usted una persona feliz en todos los aspectos de su vida.

martes, 3 de agosto de 2010

Noviazgo Posesivo


Un (a) novio (a) "pegajoso" es esa persona que mantiene una relación posesiva. Normalmente el tipo de relación que ahoga y angustia.

Según el diccionario, posesivo indica posesión, propiedad o pertenencia, de algo o alguien; también aquel que quiere todo para sí.

Cuando alguien trata de controlar a las personas de su alrededor, es transparente a su inseguridad. Cuando el sentimiento de propiedad se refiere a las personas, generando escenas de celos, peleas, y otras complicaciones de género, la relación se vuelve frágil y ambos sólo pierden. Una situación extrema es cuando la obsesión de una de las partes termina provocando los tan comentados "crímenes pasionales".

Todo es parte de un conjunto de reacciones y sentimientos: la exigencia de la exclusividad y la expectativa de que la relación sea prioridad absoluta en la vida de otro. El deseo exagerado de que la persona se ofrece a proporcionar toda la asistencia, la protección y la extrema admiración. Todas estas actitudes crean una restricción constante.

Hay unanimidad en la opinión de psicólogos, psiquiatras y sociólogos, cuando dicen que a nadie le gusta sentirse propiedad del otro. Lo que las personas desean es tener al lado de alguien que sea compañero, amigo y cómplice.

La relación sin equilibrio produce dificultades y genera baja autoestima, inseguridad y dificultad de confiar no sólo en los demás y en sí mismo.

Una pareja en la que una de las partes se muestra posesiva no puede sobrevivir por mucho tiempo y cuando sobrevive hay muchos desacuerdos, peleas e insultos.

Este tipo de relación esta siempre alternando entre el éxtasis y la depresión. En ella siempre habrá rastros de celos, dudas y exigencias cada vez mayores.

La Biblia compara los celos con la muerte en el libro del Cantar de los Cantares 8:6. "…Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama".

Y más tarde en el libro de 1 Corintios 13:4, esta registrada la mayor prueba de que los malos sentimientos no tienen nada que ver con el amor puro que sólo trae alegrías. "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece".

Todo ser humano tiene faltas y pecados. Es importante que él reconozca dónde erro o si esta errando, para un arrepentimiento sincero delante de Dios. Solamente después de esto es posible ser verdaderamente feliz.

domingo, 1 de agosto de 2010

Frac, un atuendo de máxima etiqueta

El frac, podemos decir que es la indumentaria masculina de máxima etiqueta. Se utiliza generalmente de noche y en lugares cerrados. No es habitual en ningún ropero masculino a no ser que sea una personalidad excéntrica, famosa o fanática de los trajes de etiqueta, por lo que la mejor opción en caso de necesidad es proceder a su alquiler. Generalmente se alquilan en sastrerías y tiendas especializadas en ropa para caballeros.

Prendas y accesorios que acompañan el frac

* Chaqueta. De color negro o azul-negro, en tejido de granito, generalmente. Por delante llega hasta la cintura y por detrás lleva dos faldones caídos. Las solapas en seda, sin brillos, preferiblemente mates.

* Camisa. Blanca, de pechera dura o muy almidonada, cuello subido (de pajarita) y puño de doble ojal, para los gemelos. Preferiblemente de hilo. La abotonadura puede ser de perlas o, en algunos casos, de pequeños brillantes.

* Chaleco. Totalmente obligatorio. Ajustado, cruzado o recto de una fila de botones.

* Pajarita. Es de piqué blanco como el chaleco y es una de las características principales del frac.

* Pantalones. Negros, de corte clásico y lisos, del mismo género que la chaqueta. Se distinguen de los del esmoquin por la presencia de dos galones. Los galones son bandas de raso de algunos milímetros de ancho que discurren a lo largo de la pernera del pantalón en toda su extensión.

* Medias: negras, de hilo o seda

* Zapatos negros, de corte clásico, preferiblemente de cordones y de brillo, tipo charol.

* Sombrero, opcional: de copa, negro y en seda mate.

* Guantes, opcional. De color gris claro, blanco o color hueso, y de gamuza. En caso de utilizar pañuelo, el color adecuado es blanco, de lino o hilo.

Bueno, la verdad es que cualquiera que elijas, no hay modo de que no te veas fabuloso.