domingo, 26 de septiembre de 2010

Tengo un esposo a mi lado que ahora me respeta, me ama y ya no existe dolor en mi corazón”


La falta de sinceridad y amor forman parte de la vida cotidiana de muchas mujeres que son víctimas de una realidad común: la infidelidad.

Jesenia sintió el dolor de la traición por parte de su esposo Bilis, vivía una vida de apariencia ya que estando casada la soledad era parte de su vida esto la consumía mucho y pensaba que no había una solución para sus problemas, intento solucionarlos de varias maneras, pero no lo conseguía. “Había una gran tristeza a causa de la traición de parte de él y estaba muy deprimida además mi hija sufría a causa de los problemas que teníamos” nos dice.

“Estábamos sumergidos en muchos problemas a raíz de mi comportamiento, ya que desde niño vi como mi padre golpeaba a mi madre y pensaba que así debería ser en mi matrimonio, golpeaba a mi esposa, la humillaba, la engañaba y la traicionaba hacia todas estas cosas para que ella se sintiera mal” nos confiesa Bilis.

Así era la vida matrimonial de Jesenia y Bilis antes de llegar a la Terapia del Amor desde el primer día que empezaron a usar la fe aprendieron a luchar, perseverar y a ser constantes para conquistar lo que querían que era salvar su matrimonio.

“Puedo decir que hoy hay paz en mi casa, tengo una familia y un esposo a mi lado que ahora me respeta, me ama y ya no existe dolor en mi corazón”, nos dice Jesenia. “Las heridas fueron sanadas mi esposa me perdono y tenemos un matrimonio restaurado”, concluye Bilis.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La soledad por elección


El propio Dios dejo documentado en Génesis 2:18 que no es bueno que el hombre viva solo. Ahora, la observación es del propio Dios, que escudriña el corazón humano y sabe exactamente lo que es bueno o malo.

El libro de Eclesiastés, puede no ser uno de los más leídos por los cristianos, pero el capítulo 3, versículos del 1 al 5, trae referencias profundas sobre la manifestación del tiempo de Dios en la vida del hombre. No hay un siervo del Señor, que aun no haya oído hablar de este asunto. “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su horatiempo de amar,...” (Eclesiastés 3:1-8)


Algunas personas, sin embargo, guían su vida en esta palabra sin darse cuenta que Dios mueve su mano de acuerdo a las actitudes del mismo hombre. Él ha cambiado varias veces sus planes en la vida de grandes hombres. El rey Ezequías fue el 13º rey de Judá. Y cuando cayó gravemente enfermo, el profeta Isaías, enviado por Dios, vino a decirle que iba a morir. No satisfecho... (2 Reyes 20:2-6)

Otro ejemplo es el de la mujer siro-fenicia que le pidió a Jesús que expulsará al demonio que poseía a su hija. Jesús le explicó que había sido enviado a hacer la obra primero a los judíos. La mujer, incluso oyendo esto, dijo a Jesús que a pesar de no ser judía le gustaría probar de su misericordia. Jesús rápidamente, por esa actitud, asistió a la petición de la mujer en aquella hora.

La soledad nunca fue una buena compañía y ha llevado a muchos a la desesperación. Algunos viven solos, incluso en una multitud. Esto ocurre muchas veces con personas que tienen un carácter egoísta, o que no saben convivir con los demás. También están aquellos que esperan a su otra mitad ansiosamente y no entienden por qué la demora.

Es necesario que el ser humano tenga a alguien a su lado para compartir momentos de alegría, tristeza, tareas, en fin, su día a día. Alguien que puede ser amigo, compañero y cómplice siempre presente en las luchas de la vida.

Una elección precipitada puede destruir la vida de una persona. Es muy importante que se respete el tiempo de Dios. Una mujer o un hombre que quiere encontrar su otra mitad necesidad entender lo que Dios espera de una relación cristiana. Dios no se apresurará en bendecir a una mujer que no está preparada para el matrimonio. Así también es el caso del hombre.

Una persona que no sabe lidiar con sus propios sentimientos, que no sabe a dar o ceder, sin duda enfrentara luchas férreas dentro del matrimonio. Dios quiere pulir para unir y después del matrimonio continuar perfeccionando. Lo que pasa es que si Dios no pule lo básico antes, no habrá una estructura para soportar las luchas. Lo que debería ser una bendición se convierte en una maldición.

La solución para mover el tiempo de Dios es, nacer de nuevo cada día, tratando de hacer lo que es recto ante Dios. Analizar a fondo el carácter evaluando lo que hay que cambiar para ser feliz en una relación de a dos. Así es como la mano de Dios actúa en el mundo espiritual. (Salmo 37:4)

Dios puede iniciar una cuenta regresiva en este momento para liberar su bendición... sólo depende de usted. Crea, Él quiere verte feliz.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Invertir en el amor

El hecho de que una persona está sola no significa que deba dejar de actuar a su fe en la vida sentimental. Es importante que el soltero ore por su vida sentimental, buscando en Dios a la persona correcta para ser feliz. Se puede empezar con una gran amistad. Pero es importante destacar que antes de la amistad es necesario tener una alianza y compromiso.

La alianza citada aquí no es aquella de oro que se pone en el dedo, sino de fidelidad. La amistad del cristiano debe ser sólida, con acciones positivas, sembrando buenas semillas cada día.

Una pregunta muy importante que cada persona tiene que hacer antes de empezar a salir con alguien es: ¿Qué nivel de alianza tiene con el pretendiente? La alianza es algo que no se rompe. En la Biblia hay muchos ejemplos de alianzas. Uno de ellos es el de Ruth con su suegra. Ruth no abandono a su suegra en el momento más difícil para las dos. Su suegra no tenía nada para ofrecerle. Esto es una alianza. Una alianza es siembra en todas las dificultades que se enfrentan.

Si en una sincera amistad entre un hombre y una mujer existe una alianza de amistad inquebrantable, donde uno es cómplice del otro en santidad y fidelidad, por supuesto, si algún día llegan a amarse, tendrán un matrimonio feliz.

Los solteros deben invertir en sí mismos, santificándose y preparándose para una futura relación. Los jóvenes que sueñan con la felicidad sentimental invierten en el futuro, llenándose del Espíritu Santo.

En esta etapa, cuando aun no se está enamorado, se debe sembrar el amor, la generosidad, el cultivar la capacidad de dar amor incondicional, incluso cuando el otro tenga errores. Sembrar el perdón es uno de los ejercicios más importantes. Los que invierten en aprender a amar jamás tendrán frustraciones que lo hagan caer en la vida sentimental.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Temperamento Fuerte


El noviazgo es el período reservado para que la pareja conozca la personalidad de cada uno. Durante este tiempo de ajustes, algunas relaciones se tornan confusas, porque los jóvenes presentan incompatibilidad de caracteres, dando lugar a peleas que señalan las dificultades en la relación.

Ellos oran y ayunan, pero cuando surge el primer desacuerdo se preguntan: "¿Sera que esta relación es de Dios?" Por supuesto, que en este período es más que natural que surjan puntos de vista opuestos, porque las personas son diferentes y piensan de manera diferente. Pero hay que evaluar en qué medida es posible ceder, sin que exista frustración.

Cuando dos personas temperamentales se unen, es cierto que los ánimos se exaltaran en el momento de desacuerdo sobre algún punto. Cabe señalar que durante el noviazgo el amor influenciará en el cambio de actitudes o si todo permanecerá de la misma manera que con el pasar del tiempo. Es ilusorio pensar que después del matrimonio habrá cambios, ya que en el noviazgo no hubo reconocimiento del error y la capacidad para cambiar.

Una pareja que no se entiende lleva para el matrimonio y para sus futuros hijos un mal ejemplo de la vida. Los niños criados en un hogar problemático serán sin duda "niños problema". No se puede dar lo que no se tiene.

El noviazgo tiene por finalidad que la pareja se conozca y madure en la vida personal. Es necesario compartir el tiempo y hablar mucho en ese período. En esta etapa, es posible ver si la persona tiene una vida de propósito con Dios y si realmente se preocupa por las cosas del Señor con temor y responsabilidad.

Lo que la mayoría de las parejas de novios ignoran es que la vida espiritual de una persona se va a reflejar mucho de su personalidad dentro del matrimonio. Si antes existe dificultades para la oración, el ayuno, respetar autoridades, para buscar la presencia de Dios, renunciar a las cosas de este mundo, con certeza debe haber una maduración espiritual en primer lugar.

Cuando hay incompatibilidad de caracteres, no hay ninguna norma del Espíritu Santo: ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? (Amós 3:3) Si, repetidamente hay ofensas en medio de las discusiones, sin arrepentimiento y reparación por parte de ofensor y perdón del ofendido, aunque hagan la pases y parezca que todo está en paz, el panorama ciertamente se repetirá.

Usted debe tener respalde bíblico en la hora de decidir, a los jóvenes les resulta difícil discernir la voluntad de Dios cuando el corazón habla más fuerte. Un genio orgulloso necesita estar tratado o quedara con “las manos atadas” para toda la vida.

“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” (Mateo 7:16)

martes, 14 de septiembre de 2010

Pacto de fe


Desde el punto de vista social, alianza, casamiento, matrimonio, pacto o sociedad son sinónimos cuando se trata de la unión de una pareja. El sentimiento de amor ha sido el lazo del matrimonio. Por la fuerza de ese amor se exige un sacrificio de ambos. No existe manifestación de amor sin sacrificio. La falta de ese elemento muestra falta de amor. ¿Qué matrimonio puede sobrevivir sin sacrificio? Ninguno.

Desde el punto de vista espiritual, el único medio para relacionarse con Dios es la fe. Y como en el amor, el sacrificio también es esencial en su manifestación. ¿Qué fe puede sobrevivir sin sacrificio? Ninguna.

"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame" (Lucas 9:23).

En estas palabras quedan bien claros tres tipos de sacrificios diarios: negarse, tomar la cruz y seguir a Jesús. Ester y yo vamos a cumplir 39 años de casados. Jamás podríamos haber disfrutado de ese tiempo juntos si renunciábamos a los sacrificios. Al comienzo, los sacrificios fueron muy difíciles. Hoy, son un placer.

En la relación con el Espíritu de Dios tampoco es diferente. Él ha sacrificado por nuestras fallas y debilidades. Nosotros sacrificamos la carne, día tras día, para mantener pura la conciencia de la fe.

El amor es una manifestación sensible. La fe, una manifestación racional. No hay forma de evaluar la dimensión de ambos si no es por los sacrificios que ellos exigen.

¿Qué límite tienen los sacrificios por un amor verdadero? ¿Qué límite tienen los sacrificios por una fe sobrenatural en el Todopoderoso?

Quiere decir: tanto la fe como el amor son sustentados por el sacrificio constante de las partes involucradas.

Resultado de la Encuesta:


¿QUÉ ES LO LE HA IMPEDIDO INICIAR UNA RELACIÓN SENTIMENTAL?


Timidez - 36%

Complejos - 22%

Rupturas - 8%

Traumas - 22%

Otros - 38%

¿Usted piensa lo mismo? Deje su opinion.

lunes, 13 de septiembre de 2010

"Desde que Dios entró en nuestras vidas todo cambió"

Antes de participar en la Terapia del Amor Maribel Pineda y Tony Nieves tenían una relación destruida, los celos y desconfianza eran agobiantes, cada vez que peleaban duraban semanas sin hablarse aún viviendo juntos, Tony tenía vicios de drogas y alcohol, se agredían verbalmente y él le era infiel con otras mujeres.

Un familiar le hacía la invitación para la iglesia pero él nunca iba, después de una sobredosis de droga viéndose muy mal de salud se acordó de la invitación y decidió asistir.

Maribel viendo el interés de Tony en cambiar empezó a asistir con él y también empezaron a participar en la Terapia poco a poco su relación fue restaurándose y hoy no existen los celos, desconfianza, Tony fue liberado de los vicios y tampoco hay infidelidad; para reforzar su unión se casaron y están más felices que nunca. “Desde que Dios entró en nuestras vidas en la Terapia del Amor todo cambió” dice Maribel para concluir.